Home


Las Palmas en tu pgina de inicio Ir a la portada

El Guiniguada, barranco visto y no visto

may 10, 2012 | Escrito por:

El Barranco Guiniguada es un largo cauce que nace casi, casi en el punto más alto de la isla de Gran Canaria y que muere, o desemboca, en el litoral de Las Palmas de Gran Canaria.

En su día, antes de la conquista castellana y durante miles de años fue un río, uno de los pocos ríos históricos de las Islas Canarias, región en la que hoy sólo se cuenta como tal, y ya es decir, un débil hilo de agua que discurre por el Barranco de las Angustias en la isla de La Palma.

El Guiniguada, sin embargo, es mucho más, es un barranco cargado de historia. Lo encontrará como símbolo y como denominación recurrente en algunos de los hoteles en Las Palmas de Gran Canaria, porque es seña de identidad de la ciudad. Importante, si lo es, para el imaginario colectivo.

De entrada fue el que llevó el agua a los supuestos primeros pobladores que habitaban el área del municipio de Las Palmas de Gran Canaria antes de la conquista y los que alimentaron a los colonos, a los primeros palmeños que hicieron crecer la ciudad. Pero también, fue el cauce que delimitó el interior del núcleo de población fundacional.

Las Palmas de Gran Canaria nació de lo que hoy es el barrio de Vegueta a finales del siglo XV y su ampliación, aún a intramuros, fue hacia el norte, con la incorporación del de Triana, que separaba precisamente el Guiniguada.

Un barranco que en el siglo XVI aún llevaba agua como para justificar la construcción de puentes de madera urbanos con el que cruzarlo.

Se cuenta que las avenidas y crecidas del Guiniguada se llevaron tres centenares de puentes de madera en toda la historia de la ciudad hasta que el Obispo Verdugo no entregó fondos con los que hacer el que luego sería llamado precisamente Puente de Verdugo (1815). El primero de piedra y sólido que tuvo la ciudad y que ya nunca se llevaron las aguas del barranco. Un puente que, con razón, se llamó popularmente como Puente de Piedra.

Hoy, el Barranco de Guiniguada hay que adivinarlo en su curso más urbano y en los tramos finales. En los primeros años setenta del siglo XX, se construyó una autovía para facilitar la salida de vehículos de la capital y se abovedó su cauce.

Desde entonces, cuando las lluvias son importantes, el agua llega al mar, pero el tránsito rodado no deja de discurrir varios metros por encima de un cauce que ya no se ve.

En cualquier caso, no hace falta echarle mucha imaginación para ver el valor del Guiniguada en otro tiempo, la misma trama urbana de la ciudad lo cuenta. Las calles son paralelas al cauce y las vías antiguas conducen a lo que en su día fueron trozos de puentes con que salvar sus orillas.

Si quiere conocer la capital de la isla de Gran Canaria, apúntese a hospedarse en cualquiera de los hoteles en Las Palmas de Gran Canaria.

Alojamientos que le ofrecerán las mejores atenciones y los servicios que usted espera. Pero, si se decide por la ciudad, no deje de hacer una excursión por el Guiniguada. Descúbralo, cuánto más ascienda por él, menos urbano y más salvaje le resultará. Busque su esencia natural.

El Guiniguada, un barranco visto y no visto.

Barranco de Guiniguada Flickr Creative Commons by J Toledo

Palabras:

Recomendar Recomendar | Voto NegativoVoto Positivo (Sin puntuar)
Loading ... Loading ...


 

Trackback: Trackback-URL | Feed comentarios: RSS 2.0
+ de: Barrios, General, Urbanismo

Escribe una respuesta.

Escribe un comentario




 

     Caza Añade urbelaspalmas.com a tus favoritos Imprime esta p�gina
    Contacta con nosotros | Publicidad | Privacidad | RedUrbe.com

 

 urbelaspalmas.com |Basado en la plataforma Wordpress Copyright © 2009