Plaza del EspÃritu Santo, encanto clásico
Abr 23, 2012 | Escrito por: sergiosuarez
La Plaza del EspÃritu Santo es uno de los rincones más hermososos del barrio de Vegueta, por muchos motivos. Se trata de un diminuto espacio verde, bien remodelado, bien acomodado entre parterres que aprovechan el suave desnivel del ángulo de la plaza.
La Plaza del EspÃritu Santo es precisamente éso, un ángulo, un espacio verde triangular, en la confluencia y punto de fuga de las calles Doctor Chil, EspÃritu Santo y Santa Ana, en el comienzo de la calle Castillo.
Un plaza que no está muy lejos de los mejores hoteles en Las Palmas de Gran Canaria, alojamientos como los cercanos a la Avenida MarÃtima o los del entorno de la Playa de Las Canteras y la zona de Santa Catalina.
Pero, por encima de todo, lo que destaca en la Plaza del EspÃriitu Santo es la fuente artÃstica construida en 1869 por el artista Ponce de León. Artista, porque Ponce no era arquitecto.
Ponce era funcionario y responsable en Correos con una vena artÃstica que dejó tras de sà cuadros con las imágenes de la gente de su tiempo y obras arquitectónicas particulares y públicas como la de la Fuente del EspÃritu Santo. A falta de arquitectos en la ciudad, Ponce lo fue a medias.
El encargo de la fuente a Ponce fue motivado por las desastrosas consecuencias de la epidemia de cólera morbo de 1851 que mató a nada menos que al diez por ciento de la población de la isla.
Como consecuencia de ello, el ayuntamiento de la capital grancanaria se decidió acometer obras para mejorar la salud pública. Entre ellas, la construcción de un mecado de abastos, el actual de Vegueta, y la habilitación de una fuente en Vegueta que suministrara agua limpia a las casas de las clases más pudientes y que evitara en el futuro cualquier foco de infección.
El diseño de la fuente de Ponce incluyó unos bebederos situados por encima del nivel del suelo, que tenÃan como finalidad evitar que se bañaran burros y otros animales que acudÃan a la ciudad con cargas para las ventas en el mercado, que, hasta las construcción del Mercado de Vegueta era el suelo de la Plaza de Santa Ana. El curioso techado de la fuente querÃa evitar también que el agua se contaminara con la suciedad que podrÃa traer el aire.
Pero, además de la fuente, hay otro monumento que merece la pena conocer, la Ermita del EspÃritu Santo. La Ermita del EspÃritu Santo que da nombre a la plaza, y que se encuentra en la parte inferior de la zona peatonal, fue reinstalada en el lugar en el siglo XVII. Reinstalada porque la original estaba ubicada fuera de los muros de la ciudad, más allá de las murallas de Triana, al norte, en lo que hoy es el barrio de Arenales.
En 1599, el pirata holandés Van Der Does la quemó y ante el riesgo de que volviera a ocurrir lo mismo en el futuro, se decidió, no sólo volverla a levantar dentro de las murallas, sino a hacerlo en un solar ubicado en el mismo corazón de Vegueta, un lugar seguro. No muy lejos de las casas de los ciudadanos principales que costearon la reedificación. En cierta forma, la ermita se convirtió desde entonces en una pequeña iglesia familiar al pie de sus casas.
El resto de construcciones que envuelven a la plaza, y con la fuente como eje, son las casas de las familias más importantes de la ciudad de su tiempo. Casas como las de los Llarena o las de los Marique de Lara de aires clacisistas.
Casas cuyas estructuras y divisiones internas son de la época en la que fueron levantadas, en los siglos XVI y XVII, pero con unas fachadas totalmente remodeladas en el XVIII y XIX, cuando la agricultura dejó tantos beneficios en manos de sus propietarios como para entregarse a una competencia en clave de ostentación con la que dejar su éxito económico a la vista de los ciudadanos.
Si su deseo es conocer la capital grancanaria, no deje de alojarse en alguno de los mejores hoteles en Las Palmas de Gran Canaria, estará a tiro de piedra de la Plaza del EspÃritu Santo y todo su encanto clásico.




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